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lunes, 19 de agosto de 2019

Luchando contra la ansiedad - Bosquejo de Sermón


¿Ansioso?

Texto: Mateo 6:25-34

Introducción
         La ansiedad significa “estado emocional desencadenado por la anticipación de peligros o amenazas”.
         Es una emoción dada por Dios para bien, pero al corromperse por el pecado tiene consecuencias dañinas.
         Todos sentimos ansiedad en nuestras vidas, y a veces se convierte en un problema que causa malestar. Los síntomas de la ansiedad son habituales en una sociedad tan ajetreada como la nuestra (problemas de memoria, irritabilidad, fatiga, insomnio, depresión, enfermedades cardiovasculares, debilitamiento del sistema inmunológico, problemas digestivos, cambios en el metabolismo, problemas sexuales, dificultades en las relaciones sociales, etc)
         Veremos hoy cuál es la manera en que debemos batallar contra esta emoción que llena nuestros corazones y nos quita la paz.

A)  . ¿Qué es la ansiedad?
i.     “todos batallamos” 1°Pe 5:7
         Notemos que no dice: «nunca tengo problemas de sentir temor». El temor nos golpea y la batalla empieza. La Biblia no supone que los verdaderos creyentes no tendrán ansiedad. Más bien, la Biblia nos enseña a luchar contra ella cuando nos golpea.
         Por ejemplo, 1 Pedro 5:7 dice: «Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros».No dice que nunca tendremos ansiedad; por el contrario, dice que, cuando la tengamos, la echemos sobre Dios.
         Así que esta es mi respuesta a aquellos que luchan día a día contra la ansiedad: eso es bastante normal. La cuestión es la siguiente: ¿cómo luchar contra ella?
ii.    es luchar contra la incredulidad por la fe “ Sal 56:3
         La respuesta a esa pregunta: luchamos contra la ansiedad al batallar contra la incredulidad y por la fe en la gracia futura. La manera en que peleamos esta «buena batalla» es meditando en las garantías que Dios nos da acerca de la gracia venidera y pidiendo ayuda a su Espíritu.
         El limpiaparabrisas es la suma de las promesas de Dios que barren el lodo de la incredulidad, y el líquido limpiador es la ayuda del Espíritu Santo. La batalla para ser libres del pecado se pelea «mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad» (2 Tesalonicenses 2:13).
         La obra del Espíritu y la Palabra de verdad: esos son los grandes edificadores de la fe. Sin la obra ablandadora del Espíritu Santo, los limpiaparabrisas de la Palabra tan solo arañarían por encima los enceguecedores terrones de la incredulidad.
         Ambos son necesarios el Espíritu y la Palabra. Leemos las promesas de Dios y oramos pidiendo la ayuda de su Espíritu. Y a medida que el parabrisas se limpia para permitirnos ver el bien que Dios tiene planeado para nosotros (Jeremías 29:11), nuestra fe se fortalece y el camino que la ansiedad ha torcido se endereza.

B)  . ¿Cómo puedo luchar contra la ansiedad? Mateo 6:25-34
i.     “Si Dios hizo lo más difícil, cómo no hará lo fácil” v.25
         Si el cuerpo y la vida son muchísimo más complejos y difíciles de atender que la comida y la ropa, y aun así Dios en efecto nos creó y nos dotó de ambos, entonces seguramente podrá proveernos la comida y la ropa que necesitamos y está dispuesto a hacerlo.
         Es más, sin importar lo que suceda, Dios un día resucitará nuestro cuerpo y preservará nuestra vida para que tengamos comunión eterna con él.
ii.    “Mi vida es más valiosa y Dios me cuidará” v.26
         Si Dios está dispuesto a alimentar a criaturas tan insignificantes como las aves, que no pueden hacer nada para producir su comida —no como nosotros, que podemos cultivar la tierra— entonces de seguro nos proveerá lo que necesitamos, porque valemos mucho más que las aves.

iii.   “La preocupación no ayuda en nada” v.27
         En cierto modo, esta también es una promesa, la simple promesa de la realidad: la ansiedad no nos hará ningún bien.
         Este no es el argumento principal, pero a veces simplemente tenemos que ponernos firmes con nosotros mismos y decirnos: «Alma, este afán es absolutamente inútil. No solo estás trastornando tu propio día, sino el de otras personas por igual. Déjalo en manos de Dios y sigue haciendo tu trabajo».
La ansiedad no logra nada que valga la pena.
iv.  “Dios viste a la hierba y me vestirá también” v.28-30
         Nosotros tenemos una prioridad mucho más alta para Dios que las flores del campo, porque viviremos para siempre, y así podremos darle alabanza eterna.
         No obstante, Dios tiene tal cantidad de energía creativa y de cuidado por su creación, que los derrama abundantemente aun sobre las flores, que se marchitan tan solo en cuestión de días. Por lo tanto, sin lugar a dudas, él invertirá la misma energía y capacidad creativa en el cuidado de sus hijos, que vivirán para siempre.
v.    “Dios no es indiferente a mis necesidades” v.31-32
         No pensemos que Dios desconoce nuestras necesidades. Él las conoce todas. Él es nuestro «Padre celestial». No mira con indiferencia y a la distancia; él se interesa por nosotros. Él obrará para suplir nuestras necesidades en el momento más apropiado.

vi.  “Si me ocupo de SU reino, El se ocupará de mi ” v.33
         Si nos entregamos a la causa de Dios en el mundo, en lugar de afanarnos por nuestras propias necesidades materiales, Dios se asegurará de que tengamos todo lo que necesitamos para hacer su voluntad y darle gloria.
         Esta promesa es similar a la de Romanos 8:32: «¿Cómo no nos concederá [Dios] también con Él [Cristo] todas las cosas?».

vii. “Dios me dará la fuerza para hoy” v.34
         Dios se encargará de que jamás seamos probados más allá de lo que podemos soportar (1 Corintios 10:13). Él obrará por nosotros, de modo que se cumpla lo que la Palabra declara: «como tus días serán tus fuerzas» (Deuteronomio 33:25).
         Ningún día tendremos más problemas de los que podamos soportar; y para cada día habrá misericordia suficiente para sobrellevar la tensión de ese día (Lamentaciones 3:22-23).

Pasos prácticos para luchar contra la ansiedad.
1.      Hace ejercicio físico.
2.      Dormí mejor.
3.      Alimentate bien.
4.      Lucha contra la preocupación
a)      Establece 30 min. al día para preocuparte.
b)      Escribí tus preocupaciones y dedicale un tiempo de oración
c)      Establece una frase o versículo bíblico cuando los pensamientos quieran dominar tu mente y posterga la preocupación para la hora que elegiste para preocuparte.
d)     Comenzá a enfocar tus pensamientos en bendecir a alguien más (llamar a alguien y orar, servir, memorizar un versículo, etc.) algo que quite tu mente del foco de preocupación.
e)       Hacer esto cada vez que te des cuenta que tus pensamientos se enfocan en las preocupaciones.

         En Filipenses 4:6, Pablo dice: «Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios». Y luego en Filipenses 4:19 (solo trece versículos después), nos da la promesa liberadora de la gracia venidera, del mismo modo en que Jesús lo hizo: «Mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús».
         Si vivimos por fe en esta promesa de gracia venidera, será muy difícil que la ansiedad prevalezca. Las «riquezas en gloria» de Dios son inagotables. Él realmente quiere que no nos preocupemos por nuestro futuro.
         Cuando estes ansioso respecto de algún nuevo emprendimiento o reunión que conlleve un riesgo, batallemos contra la incredulidad aferrándonos a una de las promesas de Dios: Isaías 41:10 «No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de mi justicia» (Isaías 41:10).
Resumen
         La ansiedad es una emoción que fue corrompida por el pecado, por eso es dañina cuando no la sometemos a Cristo.
         Luchar contra la ansiedad es luchar contra la incredulidad para tener más fe en la gracia de Dios.
         Jesus nos dejó 7 motivos para no preocuparnos y tener su paz y así pelear la buena batalla contra la ansiedad.       
         Debemos tomar pasos prácticos para luchar contra la incredulidad de la ansiedad.
        
Exhortación
¿Vas a reconocer que estar ansiosos es un pecado?
¿Vas a confiar en las palabras de Jesús para dejar de preocuparte?
¿Vas a tomar la decisión de luchar contra la incredulidad de la ansiedad?

Frases finales
“Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra” Salmo 121:1,2


Tomado del libro del Rev. John Pipper “Future Grace” (Gracia Venidera), páginas 56-59

viernes, 30 de noviembre de 2018

La superioridad de Jesucristo - Bosquejo de Sermón





Sermón Nº 1
Texto: Hebreos 1:1-3


“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,”

Introducción

El mensaje de Hebreos se resume en: “Vamos adelante a la perfección” es decir “vamos hacia adelante a la madurez” dejando las cosas de niños. He 6:1
El libro presenta a la fe y vida cristianas como superiores al judaísmo o cualquier otro sistema religioso. 
Cristo es la Persona superior (1–6); su sacerdocio es superior al de Aarón (7–10); y el principio de la fe es superior al de la ley (11–13).
Las personas a quienes se dirigió Hebreos no estaban creciendo espiritualmente (5.11–14) y andaban en un estado de segunda infancia. Dios había hablado en la Palabra, pero no eran fieles para obedecerlo. 
Descuidaban la instrucción de Dios y se alejaban de su bendición. El escritor procura animarles a avanzar en sus vidas espirituales, mostrándoles que en Cristo tienen bendiciones «mejores». Cristo es «el autor y consumador (que lleva a término) de la fe» (12.2).
Ellos en su gran mayoría eran cristianos judíos. Algunos quizás habían estado siguiendo a Jesús por treinta años, soportando a causa de su fe, es decir, por ser cristianos una gran persecución por parte de judíos incrédulos y de judíos reformados o judaizantes.
Muchos habían perdido sus posesiones, como negocios, casas, terrenos, muebles y animales. Cuando Esteban fue apedreado, huyeron de Jerusalén solamente con lo que podían llevar para el viaje.
Al principio, ellos esperaban que Jesús regresara en cualquier momento, pero a medida que pasaban los años algo de su esperanza comenzaba a desvanecerse.
Después de tres décadas algunos hasta estaban pensando en volver a Jerusalén, estaban nostálgicos de “los buenos tiempos pasados”. Allí tendrían un templo, un sumo sacerdote, sacrificios de animales, fiestas religiosas, confraternidad con la familia, etc.
La tentación a volver atrás, a abandonar a Jesucristo y así evitar los problemas que su Nombre les traía era muy grande. Tal vez pensaban que si se quedaban en ese estado de letargo espiritual, sin aprender más de la fe Cristo, sin profundizar en las Escrituras, o aun sin asistir a las reuniones cristianas, evitarían los conflictos y dificultades que vendrían. 
Por eso el autor les escribe y les advierte que el volver atrás sería mucho más peligroso que seguir adelante en el camino de la vida cristiana. 
Les presenta a JESUCRISTO como absolutamente superior a su religión anterior, la del A.T., y en base a esa superioridad los anima a perseverar fielmente en el seguimiento del Señor, aun en medio de la más intensa persecución.
En estos tiempos quizás haya también creyentes que a causa del arduo trabajo o de tiempos difíciles, se vean tentados a pensar que los tiempos anteriores han sido más fáciles o más felices. Pero la memoria puede ser mala guía, porque por lo general, los tiempos pasados aunque con algunas cosas que el hombre considera buenas, han sido extremadamente malos, fundamentalmente por estar separados de Dios a causa del pecado, sin familia espiritual y sin ciudadanía en el cielo.
Por eso necesitamos conformar nuestra fe, sabiendo que lo que tenemos en Jesucristo es mejor y superior a cualquier cosa que este mundo ofrezca.

1. Jesucristo es superior a todos los profetas

A. Dios habló antes. 
Dios no quedó aislado de los hombres, sino que se ha comunicado y se comunica con ellos. Dios no ha dejado al hombre abandonado o ignorante de su naturaleza y de su voluntad. Es un Dios que se “revela”, que quiere que lo conozcamos, de manera que permanentemente está buscando al hombre, dándose a conocer, enviándole su mensaje personal, revelador y para salvación. 
Y porque Dios ha hablado podemos tener una relación personal con Él, podemos comunicarnos con Él, podemos entender la naturaleza de la Creación, el propósito de Dios para nosotros y para toda la humanidad. Hoy Dios sigue hablando a los hombres pero a través de la Biblia. La Biblia es la Palabra de Dios y la expresión del Hijo, Jesucristo.

Muchas veces. El Antiguo Testamento tiene 27 autores, y se escribió en 1400 años. A lo largo de este tiempo Dios fue mostrando de a poco cómo sería el Mesías, el Cristo. 
A Noe le mostró de qué región vendría el Mesías. Gen 9:26,27 
A Jacob la tribu. 
A David e Isaías la familia. 
A Miqueas la aldea de su nacimiento. Miq 5.2 
A Daniel el tiempo preciso de su nacimiento y ministerio. 
A Malaquías quien prepararía el camino para la venida del Mesías. 
Por medio de Jonas sobre su entierro y resurrección. 
A Isaías y Oseas sobre la resurrección. 

Muchas maneras. La revelación dada en muchas partes fue comunicada de diferentes modos lo hizo en sueños (Dn. 7:1), 
en visiones (Is. 1:1, 2; 6:1), 
por medio de ángeles (Dn. 8:15-19), 
directamente (Ex. 3:1-8). 
También lo hizo a través de Urim y Tumim, parábolas, leyes, promesas, relatos históricos, poemas, etc. 

A los padres. La revelación dada de distintas maneras y en otros tiempos fue recibida por los padres, es decir, por todos los antecesores de los judíos, quienes tenían la responsabilidad de preservarla y transmitirla sin alternación. La misma responsabilidad le cabe hoy al cristiano comprometido, no solo a los líderes que tienen responsabilidad en comunicarla, sino a todo cristiano. Cuidado con adulterar (agregar, quitar, o rebajar) la Palabra de Dios y con quienes lo hacen sutilmente para beneficio propio.

Por medio de los profetas. Los instrumentos para la comunicación de la revelación fueron los profetas, personas a través de las cuales Dios habló. Los profetas profetizaron por medio de escritos, y algunos lo hicieron sin que se escribiesen sus palabras como Juan el Bautista (Mt. 11-13). 
El mensaje profético era considerado como una de las dos partes en que se dividía el Antiguo Testamento, cuya división comprendía “la ley y los profetas” (Mt. 5:17; 7:12; Lc. 16:16). Cada uno de los textos proféticos es la Palabra inspirada por Dios, esa es la razón por la que el apóstol Pablo nos advierte: “no menospreciéis las profecías (1º Ts. 5:20)


B. En los postreros días habló por el Hijo
Los judíos usaban este término “postreros días” para referirse al tiempo en que el Cristo vendría. Desde que Jesús nació estamos en los “postreros días” o “últimos tiempos”. Este “último tiempo” va a terminar con la Segunda Venida de Jesucristo. Por eso debemos predicar el Evangelio, cuando Cristo vuelva el tiempo se habrá acabado.

De una vez y para siempre. Habra algún sueño, visión, ángel o idea sobre Dios que sea superior a la que el Hijo ha dado? Absolutamente NO.

De una manera. Juan 16:15, "El Espíritu de verdad... tomará de lo mío, y os lo hará saber". Así que el Espíritu de Dios, hablando por medio de Juan, Santiago, el Dr. Lucas, Pablo y Pedro, y por los otros escritores del Nuevo Testamento, nos ha dado la revelación completa de Dios, esa revelacion que proviene del Hijo.

Por medio del Hijo. La Deidad no ha de ser explicada sino ha de ser adorada; y la condición de Hijo que ostenta Cristo debe ser aceptada como una verdad revelada y debe ser asida por la fe aunque no pueda ser captada por el entendimiento. Los padres de la Iglesia realizaron muchos intentos de explicar la relación entre las dos Divinas Personas, el Padre y el Hijo, pero habría sido mejor que no hubieran divulgado nunca las explicaciones, pues las figuras que utilizaron tienden a conducir al error. Bástenos decir que, en el lenguaje sumamente pertinente del Credo de Nicea, Cristo es “Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero.” Él es co-igual con el Padre, aunque no sepamos cómo es eso. Él tiene la relación más íntima posible con el Padre, una relación de intenso amor y deleite, así que el Padre dice de Él: “Este es mi Hijo amado.” Sí, Él es uno con el Padre, de tal manera que no es posible separarlos. Él mismo dijo: “Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí” en respuesta a la petición hecha por Felipe: “Señor, muéstranos el Padre.”

2. Jesucristo es superior porque es Dios.

Heredero de todo. Ahora, ¿qué significa eso sino que Cristo posee todas las cosas así como un heredero posee su herencia y que Cristo es Señor de todas las cosas así como un heredero se convierte en señor y soberano en medio de sus hermanos? Este nombramiento tendrá pleno efecto muy pronto pues, “todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas.” Cristo es Señor de todos los ángeles; ni un solo serafín extiende sus alas a no ser por la orden del “Heredero de todo.” No hay espíritus refulgentes, desconocidos para nosotros, que estén fuera del control del Dios-hombre, Cristo Jesús; y también los ángeles caídos están obligados a inclinarse ante Su omnipotencia. En cuanto a todas las cosas de aquí abajo, a las sustancias materiales, a los hombres regenerados o no regenerados, Dios le ha otorgado a Él poder sobre toda carne para que dé vida eterna a todos cuantos el Padre le ha dado. Él ha puesto todas las cosas debajo de Sus pies, “y el principado sobre su hombro.” Él es Heredero, o Señor y Poseedor de todas las cosas y permítanme decir que también lo es de todas las suertes de bendiciones y de todas las formas de gracia, pues “agradó al Padre que en él habitase toda plenitud”; y con la misma seguridad con la que el tiempo gira y con la que observas los fugaces minutos en la carátula del dial, la hora viene cuando Cristo será universalmente reconocido como Rey de reyes y Señor de señores.

Hacedor del universo. Dios los hizo a todos por Jesucristo: “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Era Cristo quien estaba allí— “poder de Dios, y sabiduría de Dios,” como Pablo lo llama—creando todas las cosas. Me encanta pensar que Aquel que creó todas las cosas es también nuestro Salvador, pues entonces puede crear en mí un corazón limpio y puede renovar un espíritu recto en mi interior; y si necesito una creación completamente nueva—como en efecto la necesito—Él está a la altura de esa tarea. El hombre es incapaz de crear el más diminuto de los mosquitos que hayan danzado jamás en el rayo vespertino del sol; el hombre es incapaz de crear ni siquiera un solo grano de polvo; pero dado que Cristo creó todos los mundos, Él puede hacernos nuevas criaturas gracias al asombroso poder de Su gracia.

Resplandor de la gloria de Dios. Algunos comentaristas dicen—y no es una figura indebida, pero con todo, no podemos estirar demasiado ninguna figura—que como la luz es al sol, así Jesús es a la gloria de Dios. Él es el resplandor de esa gloria; es decir, no hay ninguna gloria en Dios que no esté también en Cristo. Es como el rayo del Sol que llega hasta nosotros, ese rayo es el Sol mismo que nos alcanza. El Sol brilla con luz propia, pero la luna es diferente. La luna refleja al Sol, así como el cristiano refleja la luz de Cristo cuando vive en fe y obediencia.

Imagen misma de sustancia. Todo lo que Dios es, Cristo es; la propia semejanza de Dios, la propia Divinidad de la Divinidad, la propia Deidad de la Deidad, es en Cristo Jesús: “la imagen misma de su sustancia.” John Owen, explica el resplandor de la gloria del Padre haciendo referencia a la Shekinah sobre el propiciatorio, que era la única señal visible de la presencia de Dios allí. Se dice que una extraordinaria luminosidad refulgía en medio de los querubines. Ahora bien, Cristo es Dios manifiesto en Su resplandor.

Sustentador de la creación. Sólo piensen en eso. Este grandioso mundo nuestro es sustentado por la palabra de Cristo. Si Su palabra no le diera una existencia continuada, iría de regreso a la nada de donde brotó. No existe ningún ser que sea independiente del Mediador, excepto únicamente el siempre bendito Padre y el Espíritu. “Quien sustenta todas las cosas,” esto es, quien continúa manteniéndolas como son. Justo como estas columnas sostienen estos balcones, o como los cimientos sustentan una casa, así Jesucristo “sustenta todas las cosas con la palabra de su poder.” Él puede sustentarme. Si la palabra de Su poder sustenta la tierra y el cielo, seguramente esa misma palabra puede sustentarte, pobre corazón trémulo, si confías en Él. No debería haber ningún temor acerca de este asunto; ven y pruébalo por ti mismo.

Purificador de nuestros pecados: Cristo purificó nuestros pecados por medio de sí mismo, esto es, ofreciéndose como nuestro Sustituto. No podía haber ninguna purificación del pecado, excepto si Cristo llevaba su carga y Él en efecto la llevó. Él soportó todo lo que le correspondía al hombre culpable debido a su violación de la ley de Dios, y Dios aceptó Su sacrificio como un pleno equivalente, y así efectuó la purificación de nuestros pecados.

En estas semanas las noticias sobre los chicos atrapados en una cueva inundaron las noticias. Cuantas personas trabajaron para rescatar a los atrapados? Mas de 100 personas y no pueden salvar sus almas. Cuanto se gastó para rescatar a los 33 mineros en Chile? 22 millones de dólares. 28 años de salario mínimo. Pero no pueden salvar sus almas! Por eso lo que Cristo hizo para salvarnos es incalculable para nuestra mente. 

¿Cómo nos salvó Cristo? “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero.” “Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.” Él hizo eso en la cruz del Calvario; allí, eficazmente, finalmente, totalmente, completamente, eternamente, purificó a todo Su pueblo de sus pecados tomándolos sobre Sí mismo, soportando todas sus terribles consecuencias, cancelándolos y borrándolos y arrojándolos a las profundidades del mar y eliminándolos para siempre; y todo eso lo hizo “por medio de Sí mismo.”

Además, nuestro pecado es una inmundicia delante de la santidad de Dios. Los barrenderos de las calles, los ayudantes de cocina, los limpiadores de las alcantarillas, los trabajadores de Cateura, tienen un trabajo honorable comparado con la tarea de purificar el pecado.

Sentado a diestra del Padre. por último, tengo que hablar acerca de lo que CRISTO GOZA AHORA: “Habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.”

Noten, primero, que esto implica reposo. Cuando el sumo sacerdote penetraba dentro del velo, no se sentaba. Permanecía de pie, dominado por una santa agitación, portando la sangre sacrificial delante del esplendente propiciatorio; pero nuestro Salvador se sienta ahora a la diestra de Su Padre. El sumo sacerdote de la antigüedad no completaba su trabajo; el año siguiente se requería otro sacrificio expiatorio; pero nuestro Señor ha completado Su expiación y ahora “ya no queda más sacrificio por los pecados,” pues ya no queda ningún pecado que deba ser purificado. “Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.” Se sienta ahí, y yo estoy seguro de que no estaría sentado si no hubiera consumado la salvación de Su pueblo. Isaías fue inspirado mucho antes par registrar lo que el Mesías diría: “Por amor de Sión no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha.” Pero Cristo reposa ahora.

Resumen

En los tiempos difíciles, seremos tentados a pensar que los tiempos anteriores han sido más fáciles o más felices. Pero la memoria puede ser mala guía.
Sólo nos resta decir “vamos hacia adelante a la madurez” dejando las cosas de niños, porque la fe en Cristo y vida cristianas son superiores.
Dios ha hablado podemos tener una relación personal con Él por medio de Cristo y su Palabra.
Cristo es “Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero.” y el Padre le ha otorgado a Él poder sobre toda carne para que dé vida eterna a todos cuantos el Padre le ha dado. Él ha puesto todas las cosas debajo de Sus pies, “y el principado sobre su hombro.” 
Él es Heredero, Señor y Poseedor de todas las cosas y también lo es de todas las de bendiciones.
Jesucristo es el Creador. “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Era Cristo quien estaba allí— “poder de Dios, y sabiduría de Dios,”
Jesucristo es la gloria de Dios, y podemos pedirle que nos alumbre con su luz para reflejar su gloria a los hombres.
“Jesucristo es quien sustenta todas las cosas,” esto es, quien continúa manteniéndolas como son.
Cristo purificó nuestros pecados por medio de sí mismo, esto es, ofreciéndose como nuestro Sustituto.
Nuestro Señor ha completado Su expiación y ahora “ya no queda más sacrificio por los pecados,” pues ya no queda ningún pecado que deba ser purificado.

Exhortación
Estas en medio de tribulación? No te rindas, Crece en la gracia y el conocimiento de Cristo.
Necesitas oír a Dios, busca en su palabra, arrodíllate y clama. El Señor quiere que tu relación con Él crezca. Recuerda, lo que tienes en Cristo es superior a todo.
Hay alguien querido que aún esta perdido? Clama a Jesucristo y háblale a esa persona del Hijo de Dios. El Hijo puede salvarte. 
Estás pasando alguna necesidad? Ruega al Heredero, confía y sigue en obediencia, en el tiempo justo derramará sobre ti aquello que necesitas. 
Necesitas un corazón renovado? Pídele a Cristo el creador “crea en mi un nuevo corazón Señor, un corazón lleno de amor, de perdón, de fe, de paciencia, de humildad, de perseverancia, de santidad” Purifica mi vida.
Estas lleno de culpa? Cristo terminó de pagar por tus pecados por una vez y para siempre. Recibe su perdón hoy y vete y no peques más. 

sábado, 13 de enero de 2018

Cuando ayunes


JESÚS Y EL AYUNO
16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

IDEAS CLAVE DEL TEXTO
1. “cuando ayunes” El seguidor de Cristo debe ayunar.
2. “no seas hipócrita” Buscan presumir su ayuno a los demás para que sean admirados.
3. “en secreto” El ayuno debe ser un secreto entre tu Padre Celestial y tú.
4. “te recompensará” Dios recompensa este ejercicio espiritual.

INTRODUCCIÓN:
1. Todos los grandes hombres de la Biblia ayunaron. Moisés, David, Nehemías, Jeremías, Daniel, Ana, Pablo, Pedro e incluso Jesús mismo, todos ayunaron.
2. ¿Alguna vez ha dicho para sí mismo algo como lo siguiente?
a- “Desearía tener la fe de Josué, quien hizo que el sol se detuviera”.
b- “Desearía ser como Pedro, que cuando su sombra caía sobre las personas, éstas eran sanadas”.
c- “Desearía ser como Pablo, cuyas ropas hacían que las personas que las tocaran fueran sanadas”.
d- “Me gustaría ser como Juan, quien recibió la revelación de Dios”.

Admiramos a estos creyentes, pero no nos damos cuenta del por qué tan tremendo poder espiritual fue manifestado en sus vidas. Ese poder era manifestado porque ellos se comprometieron a las altas normas de la práctica de su fe para que Dios pudiera usarlos para cumplir sus propósitos.

De acuerdo con esto, la oración y el ayuno eran parte normal de sus vidas.


CONCEPTOS BÁSICOS
Definición del Ayuno: "La abstinencia de los alimentos con un objetivo espiritual, o para un fin espiritual."

La Función del Ayuno: El ayuno es el abandonar lo que es natural para la humanidad (alimentación) para deleitarse del sustento sobrenatural de Dios. (Tomar mucha agua)

El Propósito del Ayuno: ¡Vidas cambiadas! "Sólo el vivir en Su presencia permite el poder del Espíritu Santo a cambiar nuestra actitud y conducta." El ayuno produce la humildad y dependencia en el corazón de una persona. Considere Salmos 35:13, Mateo 18:4, Santiago 4:10, 1 Pedro 5:6, 2 Crónicas 7:14, y Salmo 42:1-6.

¿PARA QUE AYUNAR ? PROPÓSITOS
En el Antiguo Testamento:
En humillación para el perdón de pecados. (1 Reyes 21.27)
En señal de luto. (1 Crónicas 10.12)
Clamor en tiempos de crisis. (Joel 1.14)
Obediencia al Señor. (Joel 2.12, Isaías 58:5-9)
Para sanidad de un familiar. (2 Samuel 12.15)
Pedir revelación. ( Daniel 10.3)
Intercesión para Protección Divina. ( Esdras 8:21-23, Ester 4.16)

- En el Nuevo Testamento
1. Jesús se preparó en ayuno y oración al comenzar su ministerio y previo a enfrentar situaciones de reto. También lo ordenó a sus discípulos. (Evangelios)
2. Para resistir la tentación. (Mateo 26.41) Estén alerta y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil.
3. Intimidad con el Padre. (Mateo 6:16-18) No para mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público.
4. Cuando la ocasión lo amerite. (Mateo 9:14-17)
5. Guerra espiritual. (Mateo 17.21) Pero este género no sale sino con oración y ayuno.
6. En busca de dirección. (Hechos 13.2)
7. Ordenar ministerios y misioneros. (Hechos 13, 14.23)
8. Petición Especial de Intervención Divina

EL AYUNO, LA FE Y LA ORACIÓN
En el pasaje del endemoniado que Jesús libera (Marcos 9), Él claramente indica que sus discípulos no pudieron liberar tal demonio por su falta de fe. Les indica que los de tal género solamente salen con ayuno y oración. Si entendemos que Jesús y sus discípulos sabían que el ayuno era “aflicción para el alma” tal y como lo indica Levítico y la oración era siempre dirigida al Padre, entonces lo que el Señor les estaba diciendo era: Con el propósito de reforzar tu fe, afligid vuestras almas en arrepentimiento y orad al Padre. ¡Eso refuerza tu fe! Es la falta de ella la razón por la cual no sale el demonio.

¿PORQUÉ AYUNAN LOS CRISTIANOS?
Ayunamos para:
Escalar espiritualmente: Orando, viviendo la palabra y ayunando, escalamos otro nivel espiritual en obediencia. (Mateo 9.15)
Presentar nuestro cuerpo en sacrificio vivo y agradable al Señor. Romanos 12.1-2
Dar prioridad a Dios: Mateo 6.33
Resistir la tentación. Mateo 26.41
Buscando de dirección en Intimidad con el Padre y tocar su corazón. Daniel 10.12
Guerra espiritual, cortar ataduras. Efesios 6.12
Trae humildad al alma. Salmo 35.13
Petición Especial de Intervención Divina.

TIPOS BASICOS DE AYUNO
1. Ayuno natural. Sólo agua. (Jesús)
2. Ayuno total. Sin comida y bebida (Pablo, Ester, hasta 3 días)
3. Ayuno parcial. Pan y agua, verduras y frutas, una comida, etc. (Daniel)

ACOMPAÑAMIENTOS DEL AYUNO
El propósito del ayuno es el de afligir el alma ante Dios humillándonos y dándole lugar para que nos prepare nos santifique nos use con su poder. Pero debe de ir acompañando de oración y de lectura de su palabra. Ya que es el proceso de comunión con Dios. Aun si hacemos un ayuno parcial, necesitamos un esfuerzo especial en la oración y la palabra. Por eso es aconsejable acompañar el ayuno de comida con otro tipo de abstención:
1. Redes Sociales.
2. Televisión.
3. Revistas que no edifican.
4. Conversación triviales.
5. Música no edificante.

Todo lo anterior te ayudará para poder dedicar cada momento libre a la oración.

QUÉ ESPERAR COMO RESULTADO DE SU AYUNO
Dios promete premiar y bendecir la oración y el ayuno verdadero. No he encontrado una sola promesa que Dios no haya cumplido. Él honra cada promesa que jamás ha hecho. Estas son algunas de las promesas en Isaías 58:6-14 que Dios ofrece a los participan en su ayuno elegido:
  • Él le libra de sí mismo y su naturaleza pecaminosa.
  • Él afloja los lazos de maldad y deshace las ataduras del yugo.
  • Él trae la libertad de la opresión.
  • Él le transforma en un dador.
  • Él le da el deseo y la capacidad de conocer y ministrar a las necesidades de la gente.
  • El permite que ve a sí mismo como realmente es.
  • La recuperación y sanidad de varios tipos puedan ocurrir.
  • La justicia se le va delante.
  • Dios da respuesta a sus oraciones.
  • Él continuamente le guía.
  • Él le da la fuerza y energía.
  • Dios le da más fe.
ALGUNAS REACCIONES AL AYUNO
- Mareos, dolor de cabeza, malestar físico, somnolecia, fatiga, sensacion de letargo, etc.

El ayuno es la idea de Dios y no el hombre. ¡Recuerde eso! Si Dios le llama a ayunar, Él es responsible y le cuidará.
- Casi todo el mundo puede ayunar una comida
- Casi todo el mundo puede ayunar por 1 día
- Casi cualquier persona puede ayunar durante 3 días
- La gran mayoría de nosotros podemos ayunar durante 10 días
- Muchos de nosotros (la mayoría) podemos ayunar durante un período prolongado de tiempo (10+ días) para esto es recomedable consultar con el médico.

Señor, ayúdanos a ejercitarnos en esta disciplina espiritual, para asi tener mayor comunión contigo y vivir para tu gloria cada día. Amén.












Fuentes de donde recopile este material


Luchando contra la ansiedad - Bosquejo de Sermón

¿Ansioso? Texto: Mateo 6:25-34 Introducción          La ansiedad significa “estado emocional desencadenado por la anticipación ...